martes, 8 de abril de 2008

Demolición y reconstrucción de A.P.

Pecado mortal: (esto que voy a decir, digo). P-u-t-a, ahora el paréntesis, los dos puntos, en fin. Digo: el problema tuyo, Alejandra, no fuiste lo suficientemente fea.




Si hubieras sido un gramo más fea, un micrón, un desarreglo más. Si tu apariencia hubiera sido algo más tosca, más desmañada aún... ¡Ah! Mucho mejor, claro que si. Si, si... Sin duda. Madame La Mort no te habría tentado tanto, como te tentaba ese tipo que nunca estaba ahí, lo suficientemente cruel. No habrías soñado, habrías sido una de esas que no son nunca más que una de esas que son.

Ese tipo no. No existe. Oficialmente borrado de. Igualmente digamos la verdad: nunca estaba, no existía, usaba un chaleco de seda. Mentía diciendo la verdad. No lo veías, pero pensabas. ¡Ah! Sí que pensabas. Ale, querida. Eras fea. Pero no lo suficiente.Mujeres también, claro, pero tipos también, y mujeres; y salías con tipos además, y con mujeres también salías. Salías con todos. Y la verdad es que debías ser bastante imbancable, mi amor. Te adoraban. Estaban pendientes de vos. Debías ser bastante pesadita. Te admiraban. Imbancable. Inestable. Yo Estoy Mal. Uf. Destructiva. Te amaban.Mientras te daban un beso añorabas una patada.

Podías escribir muy bien, pero preferías escribir mal antes que complacer. Y está bien, nada de complacer. Pero se termina complaciendo, mirá: legión de seguidoras que te ponen por las nubes. Minas casi todas. Algunos darkies. Te daría risa. Vos no. ¿Nubes? Risa. Levantabas árboles retorcidos y hacías signos misteriosos de tan transparentes. Gritabas bah. No se entendía. Demasiada ingenuidad la ambición de ser ingenua. No se te perdona, se te erige. Carol sí que sabía, se hacía el gil. Macho y Futerina te asesinaron, se reían sarcásticos, no los lograste como personajes pero sí como seres.Enorme negocio montado a tu alrededor. Los intelectuales, qué asco ma chère. En un rincón del mundo, en un país que se llama ridículamente Argentina, un espacio para vos, ya no clandestino porque como te dije: le dan y le dan a la matraca, y dale con Pizarnik, y dale con las obras completas, completísimas, posta posta, incluyendo las cartas que le escribiste a tu tía, incoordinadas y semilúcidas.

Y lo mismo, lo mismo, lo mismo, lo mismo: Pizarnik y el tallercito literario. Estoy podrida, mirá, lo digo por vos.Yo te habría regalado una flor de todos modos. Una rosa roja, un augurio siniestro y diáfano. Sonrisa. Te habría regalado esa flor y callado que sos fea, pero no lo suficiente. Te habría dicho: No. Ese punto inacabado de crueldad no satisfecha, esa imposibilidad de resignarse. Hijo de puta. Sí. Es que hubieras sido hermosa ¿sabés? No. Hubieras. Habrías. Hermosa. Palabras. Más. -o-A ver... a ver... dejemos la prosa poética de lado, que bastante mal lo hacemos. Lo que quiero decir es que hay que rescatar a Alejandra Pizarnik. Nadie lo hizo en vida y por eso se dio con ese Seconal y dijo: chau.

Por eso el psiquiátrico. Tenía esa manía de autodestruírse principalmente porque le encantaba que le den bola. Y la asqueaba al mismo tiempo ese público que la desilusionaba eternamente. Hay gente que se cansa de sí misma, de tan imbancable que se vuelve.Lo peor que ha dejado Alejandra Pizarnik es su propio ghetto. Hordas de gansas y gansos que la imitan hasta el hartazgo, juegan a suicidarse, a estar loquitos/as, a ser incomprensibles. Grupetes darkies y lesbianas necesitadas de un ícono que la hicieron una santa, a ella precisamente que era flor de chiflada y jodida como ella sola, que se acostaba con lo que se le pusiera a tiro y detestaba las etiquetas.Su legado ha sido rapiñado por arpías incompetentes, alternativos de novena, huevonas con morralito.


Pusieron la foto de Pizarnik para reemplazar la de Hello Kitty.Eso es lo que tiene de malo Pizarnik: su público. Semejante horda de nabos/as es la que hace que no se la considere una escritora seria, como si la pobre tuviera la culpa. Al mismo tiempo hay un gran interés en mantenerla en el ghetto, ese es el negocio, mi querido Watson. Y el puterío alrededor de sus diarios, y uuuuffffff...Hay que rescatar a Alejandra Pizarnik de sus admiradores. Ya. Váyanse al carajo los mandarines y las mandarinas de Pizarnik. No entienden nada. De nada. ¡Gracias!

Jack Celliers

Decidí crear este blog porque estoy convencida que el conocimiento si no se comparte es inútil. He dedicado más de 15 años al estudio de su vida y obra. Realicé mi tesis doctoral sobre el discurso autobiográfico en AP, la cual resultó un libro de 700 páginas (se puede consultar en la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid). Ahora bien, solo os pido una cosa. Por respeto a mi dedicación y estudio, si tomáis fotos, artículos u otro material, citad la fuente. Muchas gracias.

MADRID 2008

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Poeta y doctora en Literatura Latinoamericana por la Universidad Complutense de Madrid. Estudió los archivos de Alejandra Pizarnik depositados en la Universidad de Princeton.